Todo comenzó con una pregunta
Fernando Galicia y Fernanda Galicia, fundador y directora de Frutas y Legumbres Alpha, observaron durante años algo que no podían ignorar: madres y padres que trabajaban en la planta de Miguel Negrete, Puebla, no tenían más opción que llevar a sus hijos al espacio laboral.
Aquellos niños y niñas pasaban horas en un lugar diseñado para trabajo pesado: tarimas, maquinaria, montacargas, cajas, toneladas de alimento en movimiento. Un entorno donde ningún niño debería esperar a que sus padres terminaran su jornada.
Frente a esta realidad, surgió una pregunta sencilla pero poderosa:
¿Cómo crear un espacio seguro, educativo y digno para estas infancias?
En 2023 formalizamos lo que ya hacíamos desde el corazón: cuidar a quienes alimentan a México. Lo que comenzó como un espacio seguro para que niños hicieran tarea mientras sus padres trabajaban se convirtió en un movimiento de dignificación educativa. Hoy transformamos vidas en Puebla y Guadalajara porque creemos que quienes alimentan a México también merecen alimentar sus sueños.
Nuestro propósito
Dignificar el campo mexicano a través de educación, alimento y oportunidades reales. Creamos espacios seguros donde niñas, niños y adultos de comunidades agrícolas acceden a herramientas que transforman precariedad en futuro. Porque quienes alimentan a México también merecen alimentar sus sueños.
Por qué existimos
Fundación YACCIÓN nació cuando vimos niños creciendo entre montacargas mientras sus padres trabajaban.
Apoyamos la educación trunca en Guadalajara para que las personas completen su primaria, secundaria y preparatoria, sin importar su edad. El campo tiene sabiduría. Le damos las herramientas para formalizarla.
El futuro que construimos
Imaginamos un futuro donde el campo sea reconocido como lo que siempre ha sido: un pilar esencial para la vida y para la economía del país. Un futuro donde la sabiduría de la tierra, heredada por generaciones de campesinos y campesinas, deje de ser invisible o subestimada y se coloque en el lugar de respeto que merece.
Soñamos con un México donde los saberes del campo no solo se conserven, sino que se compartan y se enseñen más allá de las comunidades rurales. Un futuro donde quienes desean trabajar con el campo y con su gente lo hagan desde el respeto, la escucha activa y la comprensión profunda de este conocimiento que sostiene nuestras mesas todos los días.
No elegimos entre niños o adultos. Acompañamos a familias enteras: desde niños de 6 años hasta adultos de 50+. Porque el aprendizaje no tiene edad y las oportunidades no deberían tenerla tampoco.
Rescatamos 861 toneladas anuales de frutas y verduras que el mercado rechaza por estética pero que están perfectamente frescas. Convertimos desperdicio en dignidad: 50,637 despensas mensuales para familias que no deben elegir entre comer o estudiar.
Trabajamos directamente en comunidades rurales, no desde oficinas urbanas. Nuestras maestras están en sitio, los beneficiarios son colaboradores de Alpha y sus familias. Conocemos los nombres, las historias, las necesidades reales. No hacemos caridad: construimos dignidad.